EDUCAR EN VALORES: ÉTICA Y EDUCACIÓN SUPERIOR
El profesional egresado o las y los estudiantes de las
diferentes Universidad de nuestra madre
Patria Venezuela se capacita para desarrollarse en cualquier área de las
diferentes especialidades establecidas por las casas de estudios a nivel
Superior Universitaria en el libre ejercicio de su profesión y en funciones
públicas y privadas en todas las instancias de la administración social y para
la vida y más en los momentos que vivimos cambios sociales, políticos
necesarios en el desarrollo de empuje
socialista de nuestro país en su avances éticos y educativos.
La misión de las diferentes casas de
estudios Académicas Universitarias Venezolanas están orientadas a preparar en
forma eficiente a las y los estudiantes y egresados profesionales en el dominio
de los conocimientos fundamentales y las
técnicas de aplicación de esos aprendizajes para interactuar con la realidad
Social, Humanista existente en nuestro país. Creando un profesional y orientando
con alto sentido de la Ética y Educación en sus ejecuciones, donde los valores
y la deontología serán el norte de su
desenvolvimiento en sociedad.
Por su parte en este mismo orden de
ideas, Pineda (1995) describe el Subsistema de Educación
Superior:
La Educación Superior comprende la formación profesional, o pregrado, y tiene
los siguientes objetivos:
1.-
Continuar el proceso de formación integral del hombre, formar profesionales y
especialistas y promover su actualización y mejoramiento conforme a las
necesidades del desarrollo nacional y del progreso científico.
2.-
Fomentar la investigación de nuevos conocimientos e impulsar el progreso de la
ciencia, la tecnología, las letras y demás manifestaciones creadoras del
espíritu en beneficio del bienestar del ser humano, de la sociedad y del
desarrollo independiente de la nación.
3.-
Difundir los conocimientos para elevar el nivel cultural y ponerlos al servicio
de la sociedad y del desarrollo integral del hombre (p. 143).
En este sentidos Bermúdez (op. Cit) en
referencia a Carrión (1995), define el desarrollo de la institucionalidad de la
universidad dentro de un proceso social del siglo XI y ratificadas en el XIX
con tres aspectos y sus cuestionamientos:
a.-
La tarea de enseñanza y formación de las nuevas generaciones y de entrenamiento
de los equipos profesionales.
b.-
La tarea de investigación, creación, mantenimiento (archivo y preservación) y
difusión de conocimientos.
c.-
Y la tarea de servir de modelo al resto de la sociedad en cuanto a estilo de
organización comunitaria, intelectual democrática (p. 29).
En esta perspectiva desde el ámbito
educativo, Morales (2002) manifiesta: el conocimiento es un medio y no un fin,
Gadotti (2003) plantea que la educación: Tiene por objetivo el pleno desarrollo
de la persona, su preparación para el ejercicio de la ciudadanía y la
calificación para el trabajo (p. 33-32). Llano (1999) lo manifiesta en términos
de un Humanismo Cívico. El punto culmen del significado de educación es
planteado Delors (2008) en el informe presentado en la UNESCO, educar es
humanizar.
En otro orden de ideas, frente a la
necesidad de transformación y cambio, La ley es un instrumento de control
basada en la defensa de principios sobre los cuales se ejerce la norma, por
ello va más allá de un simple marco regulatorio sobre entidades que se mueven
en un ambiente de autonomía permanente, cuyo fin es educar. Una ley del sistema
de educación superior es un marco regulatorio, son las matrices en las cuales se
desenvuelven y desarrollan las organizaciones universitarias como entes al
servicio de lo humano con la finalidad y misión de humanizar. Por tanto, la ley
debe garantizar dicho proceso enmarcado en la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela manifiestos en los Principios Fundamentales art. 1 al
9 y de los Derechos Culturales y Educativos donde los dedicados a definir el
significado de educación art. 102 al 111 y con los convenios internacionales
adscritos con organizaciones como la UNESCO. De esa forma debe aclararse
epistemológicamente entre una Ley de Universidades ó una Ley de Educación
Superior, la primera sería regulatoria de las organizaciones, la segunda apunta
a todo un sistema y el planteamiento de
una cultura organizacional diferente.
Finalmente denotando
lo antes planteado que tiene relación en la
Justificación del subprograma de Ética y
Educación de la carrera de Postgrado de ciencias de la docencia en la educación
superior dirigida por la facilitadora
Doctora Petra M. Pérez de nuestra casa de estudios Unellez, Apure; que expresa
lo siguientes: La Educación Superior
tiene muchos retos, entre ellos, proporcionar a los estudiantes una educación
de calidad pertinente y suficiente; Pertinente porque debe estar dirigida a
resolver carencias y problemas aún no resueltos socialmente. Y suficiente
porque debe proporcionar las herramientas para la gestión del conocimiento
necesario para resolver problemas tomando en consideración la investigación
científica. Visto de esta manera, la educación universitaria es entonces, el
escenario necesario para crear espacios que posibilite la reflexión que
permitan elevar los niveles éticos de quien ejerce la docencia, generando
valores para enfrentar los procesos de cambio y fortalecer una sociedad democrática.
Enfoques educativos necesarios para
nosotros los maestrantes en docencia Universitaria de esta casa de estudio
donde nos brindan conocimientos dirigidos en la Ética y Educación en el camino
de Viabilidad a lo largo de los siglos y de su capacidad para transformarse y
propiciar el cambio y el progreso de la sociedad.
Vicerrectorado
de Planificación y Desarrollo Social, Coordinación de Postgrado,
Maestría:
Ciencia de la Educación Superior Mención: Docencia Universitaria, Cohorte XIX
Facilitadora:
Doctora, Petra M. Pérez
Participante:
HERRERA ROBIN A. C.I.V.11.759.744 robinalfredoh@gmail.com

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